La amiga lo miró con ojos intensos y le susurró al oído su deseo de no detenerse hasta que ambos alcanzaran el máximo placer.
Fabiana liberada se permite gozar se chorrea y sigue entregando mientras grita de placer al recibir una intensa y generosa cogida.
La amiga, con su voz suave y sensual, le aseguró que no detendrían sus actividades hasta que él experimentara un placer tan intenso que lo hiciera gemir de gratificación.